Todo lo bueno parece tener irremediablemente un final. Los planes de financiación en cuotas y sin interés que ofrecían las principales tarjetas de crédito del país concluirán en los próximos días, lo que seguramente redundará en una contracción del consumo, según la visión de referentes del comercio tucumano. Según una información difundida por el diario "El Cronista", Visa y Mastercard acaban de anunciar a los comercio que cobrarán tasas más altas por sus planes de financiación en cuotas. El argumento esgrimido son las mayores dificultades que están percibiendo los bancos para captar dinero de los ahorristas y la mayor morosidad que se registra en una buena cantidad de tomadores de crédito del sistema financiero.

En sus sitios web, Visa y Mastercard informaron que las tasas de interés por las financiaciones en cuotas, que se habían mantenido sin cambios desde diciembre pasado, se elevarán ahora entre 300 y 400 puntos básicos en prácticamente todos los plazos. De esta manera, quien decida comprar ahora algún producto por el valor de $ 10.000, pagará $ 72 mensuales más que el mes pasado por cada cuota si decide financiarlo en 12 meses; $ 143 más si lo hace en seis meses y $ 470 si lo hace en dos.

Los administradores de tarjetas argumentan que el ajuste responde a la evolución del costo de captación de depósitos masivos de los bancos, que les deja menor margen para la intermediación.

Desde el sector comercial, la primera reacción ante la novedad es alertar sobre una segura caída en los niveles de demanda de los consumidores. "Sería gravoso para el comercio, sin dudas, e iría en contra de la política del Gobierno nacional de alentar el consumo", dijo a LA GACETA el presidente de la Cámara de Comerciantes de San Miguel de Tucumán, Raúl Fioretti.

Según el dirigente empresario, los planes en cuotas y sin interés ya venían en retroceso. "Ya no quedan prácticamente planes de 12 cuotas, salvo acuerdos especiales de bancos con determinado comercio. Se consigue financiación con tarjetas tres o seis meses, nada más", amplió.

En general, los programas de créditos en varias partes y sin interés estaban supeditados a grandes comercios, y más que nada a la venta de productos electrónicos. "En el comercio mediano y pequeño no se dan tanto las opciones sin interés a largo plazo, lo que sí se dan en los grandes comercios, que tienen arreglos directos con los bancos. En definitiva, este es un negocio de las entidades financieras. Incluso, hay comercios que prestan dinero al cliente para que compre una heladera, por ejemplo. Hay varios casos de estos en Tucumán", apuntó Fioretti.

El incremento de la morosidad en el pago de los créditos otorgados a través de las tarjetas de crédito también fue una alerta para los bancos, que en estos casos inmediatamente se cubren ajustando las tasas de interés. La tendencia provocó sorpresa en las entidades, ya que el nivel de emisión monetaria se encamina al 40% anual, en un escenario en que el cepo cambiario incrementó a su vez el circulante en poder del público.

"El tema es que la gente cree que no tendrá problemas para pagar una cuotita de $ 50, pero si se suman varias es posible que alguien tenga que pagar $ 500 por mes o más, y es ahí cuando se origina la morosidad", explicó Fioretti. "El negocio de los bancos que financian en largas cuotas con tarjetas es tener cautivo al cliente, porque así le cobran gastos administrativo, seguro y otros ítems que generalmente la gente no toma en consideración", finalizó Fioretti.